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¿Has comprado recientemente una vivienda o un vehículo de segunda mano con vicios ocultos? Si es así, debes saber que existe la posibilidad de reclamar una compensación y que el vendedor del bien tiene la obligación de encargarse de los defectos ocultos y graves que no hubiera comunicado con anterioridad a la compra.

Vicios ocultos y plazo para reclamar

Los vicios ocultos al adquirir una vivienda o un vehículo suponen un grave problema para el comprador, ya que este no puede hacer un uso normal del bien que ha comprado. Además, de haber conocido dichos defectos con anterioridad seguramente habría decidido no comprar dicho bien o lo hubiera hecho a un precio menor.

Para efectuar la reclamación de este tipo de defectos, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la ley (deben ser ocultos, graves y anteriores a la venta), existe un plazo máximo de 6 meses.

Precio de la reclamación por vicios ocultos

Además, para reclamar con éxito los vicios ocultos tras una compraventa es recomendable contar con el asesoramiento de un abogado especialista. El coste de contratar a un abogado para reclamar vicios ocultos, según este estudio realizado por Easyoffer, depende del precio del valor del bien.

A partir de los datos proporcionados por Easyoffer, el coste mínimo que se asumirá en caso de reclamar vicios ocultos es del 10% del valor del bien y el máximo podrá ser de hasta un 20%. Así, se puede interpretar que por normal general el coste medio de este tipo de reclamaciones es del 15% del valor del bien que se ha adquirido.

En cualquier caso, si quieres poner una reclamación por vicios ocultos lo más recomendable es que contactes con un abogado especialista en derecho inmobiliario que te asesore en todo momento.

¿Qué requisitos deben darse para poder reclamar los vicios ocultos?

Para poder reclamar una compensación por vicios ocultos es necesario que se cumplan cuatro condiciones. En primer lugar, ha de hacerse dentro de los seis primeros meses tras la compra.

Además, el defecto debe ser oculto. Es decir, no debía de ser evidente ni conocido por parte del comprador con anterioridad a la compra. Por ejemplo, en el caso de la compraventa de una vivienda podemos poner como ejemplo de vicio oculto la existencia de desperfectos en el tejado que solo se pueden percibir cuando llueve.

También es necesario para el comprador acreditar que el desperfecto es anterior a la compra. Si el comprador no puede acreditar que los vicios ocultos existían con anterioridad a la adquisición es muy complicado obtener una compensación.

Por último, es imprescindible que el desperfecto en cuestión sea lo suficientemente importante como para impedir el correcto uso y disfrute del bien adquirido. Dicho de otro modo, debe ser un desperfecto lo suficientemente relevante como para argumentar que de haberlo conocido, el comprador no habría comprado el bien o lo habría hecho a un precio sustancialmente menor.

Puedes encontrar más información sobre los vicios ocultos en este enlace.